Las calderas con un elevado caudal de purga alimentadas con agua dura*, con el tiempo, producen altos costes energéticos y económicos derivados de las incrustaciones de cal.

¿Por qué se producen dichas incrustaciones?

El agua dura que circula por las tuberías de la caldera, alcanza altas temperaturas que provocan que la cal disuelta en el fluido, quede adherida en los elementos de la caldera y disminuya así su eficiencia.

¿En qué consiste el tratamiento de descalcificación?

El descalcificador se instala en la entrada general de agua, previo a la caldera, para eliminar las sales de calcio y magnesio, que se encuentran diluidas en el agua, gracias a la resina de intercambio iónico.

El fluido entra a través de la válvula de entrada y es dirigido a la columna contenedora de resinas. Las resinas capturan los iones de calcio y magnesio y , a su vez, desprenden iones de sodio. Los iones de sodio, mucho más solubles que el calcio, no producen incrustaciones, aumentando así la vida útil de la caldera.

El proceso de regeneración:

La resina puede captar una limitada cantidad de iones de calcio y de magnesio. Una vez alcanzado este límite, debemos regenerar la resina con la salmuera (preparación de agua y sal) ubicada en un deposito exterior. Esta salmuera carga de nuevo la resina de iones de sodio desplazando el calcio y magnesio retenido. El agua residual desplazada (salmuera con iones de calcio y magnesio) es eliminada de forma segura a través del desagüe.

Si deseas más información sobre este tratamiento, no dudes en contactar con nuestro equipo especializado. En Hidroglobal, nos ponemos a tu disposición para cualquier consulta o aclaración. 

* Agua con un alto nivel de sales, en particular, cal y magnesio.